Al grano.
Fui a Nueva York la semana pasada por las vacaciones de semana de Acción de Gracias. Fue una experiencia increíble, y me quedé tan sorprendida y a veces hasta me sentí sobrepasada por la grandiosidad de todo. Voy a ennumerar puntillosamente todo lo que hice con links de referencias a todas mis actividades, y fotos cuando sea posible.
Nuestro primer VIERNES llegamos a las 8:30 PM más o menos. Los papás nos recogieron del aeropuerto. Al llegar hicimos una cena. Luego salimos a caminar por el vecindario. Y luego fuimos todos a dormir. Por como 12 horas.
El SABADO a la mañana/mediodía nos fuimos al Museo Guggenheim, que actualmente tiene una exposición sobre el pintor Wassily Kandinsky (click aquí para la exposición on-line). Luego caminamos por Manhantan y encontramos y llegamos hasta un lindo restaurante Thai que Sasha encontró en yelp, que tenía comida riquísima y era muy agradable. Luego entramos al Goodwill que estaba en frente donde pude comprar algunas ropas de invierno muy necesarias. Como era el tercer mes de aniversario, fuimos tambien al cine a ver Where the Wild Things Are, y volvimos en el subway.
En nuestro único DOMINGO en New York, tuvimos un día casero, ni siquiera salimos de Queens. Nos levantamos, tuvimos brunch, y básicamente todo el día fue arreglarle el patio a Doña Drorda, y sacar todas las plantas que cubrían el barril de compsot, que se colaban por el techo y entraban al garage. Sasha, Ka, Jill y Evan trabajaron arduamente. Como justa recompensa por todo su trabajo, los papás decidieron que todos debíamos ir a comer en el restaurant Pho 32 and Shabu. nosotros comimos específicamente Shabu Shabu, que es un estilo de comida coreana-japonesa en este caso, en que la hervidora está instalada en tu mesa, y ellos te traen la carne y vegetales crudos, y uno los cocina al punto que prefiera con la salsa que guste. El caldo que queda al final uno lo puede cocinar con fideos o arroz y quedá muy rico. Nosotros lo disfrutamos. Luego alquilamos un par de películas. La que vieron esa noche era Frozen River. Yo no la ví: me conecté a skype y hablé con mi familia por hora y media. Sasha también los saludó.
En el LUNES, a ver si me acuerdo lo que hicimos. Nos fuimos a caminar a Brooklyn, que es el buró donde Sasha nació y creció sus primeros años. El día era muy frío y yo estrnaba mi chaqueta de cuero negra de segunda mano. Fuimos a la biblioteca pública de Brooklyn a buscar refugio de ese frío infinito y luego caminamos por el parque. (¿o fue al revés, primero el parque y luego la biblioteca?). Comimos en un restaurante de comida india que tenía una atención extrañísima (nosotros dijimos que íbamos a leegir el postre al final y ellos nos eligieron el postre en vez de esperar). Llegamos muertos. Lindo día.
MARTES fue un día muy intenso por el arte abstracto que nos redeó en su máxima expresión neoyorquina, y por haberme paseado por Times Square Garden. (lo ví a la noche también y casi me quedo ciega por las luces de neón). Eso fue lo primero. Comimos un pretzel para aguantar y caminamos un rato, encontrando todo tipo de rarezas de ciudad en el camino, y por supuesto, no iba a faltar, entramos al Rockefeller Center, cumbre del capitalismo amerciano (necesitábamos entrar al baño, ni paramos a mirar). Luego fuimos a encontrarnos con los papás y una amiga de ascendencia latina, llamada Karen. Todos juntos fuimos a caminar a otra parte Nueva York menos loca que el Times Square, y terminamos comprando de liquidación mis botas de invierno. luego de una caminata llegamos a un parque donde por supuesto, un poco de jazz de la calle se nos cruzó en frente:
Terminamos en un restaurante español donde hice los honores de guía bilingüe, comimos paella y tortilla española y tomamos una riquísima sangría. Tanto comimos que llevamos al final un pote lleno de la paella vegetariana que Sasha y yo no pudimos terminar. Después fuimos a un concierto de música clásica contemporánea donde se ejecutó una pieza del Sr. Leo Kraft, abuelo de Sasha. Un concierto de preparación para la película que se nos venía esa noche. Fuijmos a cenar todos juntos al Dinner Palace, y al llegar a casa, nos acomodamos en el sofá con toda la familia y vimos la película Synecdoche New York. Al terminarla todos estábamos fuera de este mundo. Es más fuerte que ver el pasto crecer mientras Júpiter se convierte en un planeta binario eclipsante.
El MIÉRCOLES era el gran día del Gran concierto que tanto ansiábamos: el concierto de los Pixies estaba programado para esa madrugada (la madrugada del jueves en realidad pero el miércoles de noche empezamos los preparativos). Como decidimos tener una cena de Acción de Gracias, y sabíamos que íbamos a querer dormir hasta después del mediodía luego del concierto, la mañnana del miércoles trabajamos un montón haciendo preparativos para la cena del día siguiente. todo preparábamos algo. Luego a la noche, nos fuimos un ratito de paseo al Café I Love Paraguay (el sitio web no es muy bueno lamntablemente). Les hice comer todo lo que podían a los papás y entre Sasha y yo devoramos un pionono, una pastafrola, alfajor, cocido con leche, tortilla con madioca, y empanada de queso, de choclo, de carne y de jamón y queso. Compré todo el local, me volví loca con él. Al salir de allí nos fuimos a un lugacito de hookah y comida de Medio Oriente para encontrarnos con Lim y Kevin. Y al final terminamos en un restaurtante beduino con amigos de la familia, donde ya no podíamos comer más nada pero seguíamos comiendo. Al final llegamos al concierto de los Pixies, y entre Jill y yo defendimos con nuestros pechos como murallas el lugar que cuidamos para nosotros por casi tres horas. La defensa valió la pena. El concierto fue genialísimo:
Volvimos a la casa a las 4:00 AM y antes de dormir todos comimos un pedacito de Chipa Guazú.
El JUEVES tuvimos nuestra cena de Acción de Gracias. Trabajamos mucho cocinamos todos juntos, fue una cena hermosa y estoy muy agradecida (valga la redundancia) por esta celebración. Con la mandioca que Evan preparó, hice Mandi'o Chyryry. Al terminar fuimos a visitar a una familia amiga de Sasha y sus papás. Y Sasha volvió a ver a Beki luego de muchos años, Beki con quien creció en Nueva York. Me parece que gran parte de la semana fue un tour por los primeros años de vida de este muchacho.
En nuestro último día completo en Nueva York, el VIERNES, los papás y abuelos de la familia se encaminaron a la mañana en dirección a Washington para visitar a otros miembros de la familia. Sasha y yo nos quedamos a cargo de Francis y los seis gatos (es decir, Francis el perro y los seis gatos nos cuidaban a nosotros, junto con Carrie). A la siesta nos fuimos a Colombus Circle para reencontrarme con mis viejos compañeros de UWC Costa Rica. Éramos muchísimos, ¡fue una cosa de locos!. Pasamos un buen rato juntos, tomamos el subway hasta algún lugar donde ir a cenar, y luego Sasha y yo nos escapamos para cenar en un restaurant japonés en nuestra última noche en Nueva York.
Finalmente el SÁBADO, a costa de un desayuno de mandi'o chyryry y chipa guazú, empacamos, limpiamos, arreglamos, nos vestimos para el viaje como astronautas a Saturno y a las 3:00 PM llegó el auto a llevarnos al aeropuerto La Guardia, para tomar nuestro vuelo de vuelta a Indianápolis. En el aeropuerto, para no abandonar Nueva York sin la experiencia, Sasha y yo compartimos un trozo de pizza. Compré un par de souvenirs, sonreí y me despedí de Nueva York.
Ahora, estoy de vuelta.
May the force be with you!
29 November 2009
06 November 2009
Women’s rugby deserves equal news coverage
Once upon a
6.11.09

I think all Glory of the Fight, all rugby girls and guys, and people in general should take a look at this article: Women’s rugby deserves equal news coverage. I transcript the article in here. Piaccere.
Last week’s issue of the Word covered the men and women’s home rugby games against Hanover College. While both the Earlham men and women were victorious by significant margins, the Word coverage gave the women’s team about one-fourth of the coverage it gave the men.
The men’s team got two flattering pictures: The largest one, taking up a quarter of a page, was an action photo that showed the fierce faces of several Earlham players. The caption below named all of the players and finished by saying, “After a hard fought game, Earlham emerged victorious, 31-12.” The other photo of the men’s team showed several players doing a “line-out,” where two players lift another player into the air to compete with the other team for the ball. The photograph appears to show an Earlham student being lifted high up, while Hanover struggles to get its teammate off the ground. The corresponding caption to this photograph describes the scene and lists the Earlham players present.
The one small photo of the women’s team shows mostly back and profile angles of the Earlham players. Although the women skunked Hanover, 15-0, the photograph that the Word printed shows a time in the game that Hanover had possession of the ball. The no-frills caption states: “The women’s rugby team looks on as Hanover takes possession. The Quaker ladies outscored Hanover 15-0.” This is not representative of most of the game. No names are listed although several faces can be recognized.
As a member of the women’s rugby team who played in this game against Hanover, I am disappointed at the Word’s decision to favor the men’s team so prominently over the women’s. Don’t get me wrong, the guys played really well and they deserve all of the coverage they got. But so did we. And we deserve just as much as they do.
When I first saw these photographs and captions last week, all I could think was: “WTF?!” We beat Hanover 15-0, that’s a big deal! And it was not an easy game. At one point, we prevented Hanover from scoring just inches away from our tri-zone! This was our only game of the semester. The no-names caption was offensive, especially in comparison to the captions for the photographs of the men’s team. Also, the decision to refer to us as “ladies” without calling the men “gents” or “gentlemen” harks back to another era.
I try not to be too quick to pull out the sexism card, but come on, really? How could people let this go to print? How did nobody think this would be a problem? Maybe the Word didn’t send a reporter to our game (but why didn’t they? They sent one to the men’s team). Maybe no one got any good action pictures of our players (although I doubt that, did you see us?). Whatever the back-story may have been here, the reality is that what ended up on the page was not OK.
Both the men and women’s teams played on the same day and we both won. We deserve as much coverage as the men. Anything less is irresponsible and sexist.
For the record: There were 15 women who played against Hanover on Homecoming. Their names are: Sara Mitchell-Olds, Kristen Georgia, Leah Pope, Jessette Meyers, Erin McKenna, Kelly Jacobs, Merry Faller, Danica Stoltz, Ka Rodriguez, Yusra Saleh, Annie Hamdani, Nadia Robinson, Lauren Hurschman, Laura Brown, and Anne Marie Roderick.
Sara Mitchell-Olds, Merry Faller and Yusra Saleh scored the three tries that brought our team to victory.
Anne Marie Roderick is a junior religion major and can be reached at aroder07@earlham.edu
Salud and may the force be with you.
Subscribe to:
Posts (Atom)
