Desde que iba a nacer, mamá dijo que me llamaría Fernanda. Curioso detalle, porque sólo la gente más cercana a mi en términos familiares me llama Fernanda (o alguna variante, Fer, Nanda, y otras). Y curioso detalle también, dado que a mi papá no le gustó el nombre que mi madre siempre identificó como mío. La pequeña pelea coyungal tuvo lugar entre velados saludos: papá propuso Karina, mamá había hecho recuerdos con el nombre de "Marcia Fernanda". Marcia, el nombre de sueños de mi madre. Karina, el nombre femenino que quería mi padre.
Al final, la frustración de eones quedó impactada en mi ego, y ni tuve el nombre favorito de mi madre ni quitaron el nombre que no gustó a mi padre. En mi Certificado de Nacimiento consta "Karina Fernanda".
Por supuesto, a medida que crecí y que desarrollé distintas facetas de un maleable ego aún en proceso, mi nombre cambió, se alteró y se usó de formas diferentes, diferentes veces.
Fue así que Nanda se convirtió en el nombre de uso exclusivo de una sola persona en la faz de la tierra, y creo que será así por siempre: seré su Nanda.
Fue así que Niraki, tipeado también n1r4k1, tiene resultados hilarantes when you google it.
Fue así que Karina resultó significar "pretty" o "chulina" en italiano; y que de alguna manera, demasiada gente en mi vida de relaciones interminables tienen algo que ver con el italiano o italia.
Fue así que Poly se acostumbró a decirme espontáneamente Karú cada tanto, demostrando empíricamente la fuerte convivencia que experimentamos luego de tantos años de amistad.
Fue así que se dieron muchas cosas. Desde luego, cómo más - sino a través de espejismos y enigmas vacuos.
De cualquier modo, Marcia es un ego que nunca existió en mi conscientemente, pero mi abuela se llama Marciana. Así que más allá de mis denominaciones nominales, sabemos que soy un alienígena.
Dicen que reinventarse es bueno. Pero aún no sé si se refieren a modificar el curso de los propios actos o se refieren a un cambio radical de personalidad. Supongo que también puede significar un renacimiento. Un volver a nacer, un ser-otra-persona (¿ser otra persona?).
Yo soy de los que se reinventan. De los que son capaces de abandonar algo al momento, jamás voltear el rostro, y comenzar un nuevo nombre en un momento X. Sin pena ni gloria por el pasado. Aparte de eso, Alis ha observado el hecho de que tengo mil relaciones que nunca han sido puertas totalmente cerradas para mí. ¿Tendrá que ver con este desprender radical?. Vivo pensando que adoraría pelarme de nuevo, pero el valor del tiempo y la constancia dan un nuevo significado a mi acción.
¿Y mi nombre?
Sólo quería saber por qué la humanidad no se deja conocer, ni siquiera a sí (a nosotros) mismos.
Pues, el potencial ya es energía. La energía potencial y cinética. Fue siempre energía potencial el haberme llamado Marcia quizás. Pero en ese eterno reposo se sublima la energía potencial de ser Marcia, al enojo de llamarme Karina. Al disgusto de seguir teniendo nombre de hombre. A una reinvención, y al deseo sincero de estar en este momento, ausente. Libre de cualquier denominación. Más allá del alcance.
Porque creo que -por lo menos basado en mi experiencia-, quien no se deja conocer no quiere y/o no le interesa darle al mundo herramientas y flancos posibles donde volverse vulnerables a la opinión, o a la realidad misma.
Las contracciones son un intento de desaparecer de a poco. Tengo un amigo que sólo se llama E. Como en la película con Will Smith donde su nombre es una letra, ¿no?
Que la fuerza los acompañe.
Los amo.
P.S.: I wonder if paraguayan women are as confused as chilean guys. Reference: Ilsa Karlsson's note. =)
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